De nuevo aquí?

Cada día es una oportunidad completamente nueva.

He venido a la misma ciudad en los himalayas, donde el pueblo tibetano tiene su parlamente en exilio y viven el Dalai Lama y muy cerca otros grandes maestros.

Podríamos ver el “volver” como un acto repetitivo, aburrido e inflexible. Porqué volver a un mismo sitio si hay tantos otros hermosos? Pues cada quien tiene una forma de viajar y explorar el mundo.

Hay personas que desean conocer el mayor número de países posibles. Otras visitar las playas más hermosas. Otros los templos de antiguas civilizaciones. Hay quienes aman ir a ciudades muy modernas. Conozco muchas personas que aman ir a una cabaña y estar rodeado de mucha naturaleza, especialmente flora porque prefieren ver pocas personas J Y ciertamente podemos ser una combinación de éstas y así hasta el infinito.

Cuando visitamos un lugar tenemos expectativas y/o recuerdos de cómo fue la experiencia previa, lo cual lo carga de pasado. Pero también cada visita es una nueva oportunidad de experimentar cosas nuevas. Porque al final, nada es igual.

No voy a hablar de los miedos a buscar nuevos lugares y personas, ni del apego que podríamos sentir por una casa o ciudad. Quiero hablar de impermanencia.

Observemos lo que sentimos en la nueva experiencia en un mismo lugar. Presta atención a las emociones, olores, a los paisajes, a las personas con las que interactúas y la infraestructura del lugar donde estás.

Si miramos con una óptica mayor vamos a ver que nada es igual a lo que era. Si tomas un jugo, no va a ser con la misma papaya del día anterior. Las personas pueden interactuar con un humor diferente. Los paisajes definitivamente han cambiado. La infraestructura del lugar también: las paredes y columnas se van deteriorando. Tu mente ha cambiado, y lo hace permanentemente.

Nada es igual a cada segundo que pasa. Pero los cambios son tan sutiles que no nos damos cuenta. Como tu mejor amig@ del colegio que lo ves “igual” sin embargo ya su piel ha envejecido y en cada aspecto de su vida se ha transformado en quien es hoy, ahora.

Los cambios no son tan evidentes, pero suceden!

Entonces cuando vamos a un lugar de nuevo, como por ejemplo la oficina o lugar de trabajo, miremos con esa óptica de ver que los cambios se han dado, aunque sean pequeñitos. Y que cada día y cada visita es una oportunidad completamente diferente a la anterior. Entonces veremos que no somos tan “repetitivos” o inflexibles al cambio, sino que depende mucho de nuestra perspectiva de las cosas.

Que diferente es llegar cada día al mismo lugar, con nuestros compañeros del trabajo o de la vida, y verlos como una nueva oportunidad, abrazar el cambio y experimentar sin tanta carga del pasado.

Estoy de nuevo en India e India es nueva.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *